La critica, la burla y la envida son tres pilares muy importantes de nuestra sociedad. Esta es la razón que seamos tan infelices y a la vez tan jodidamente graciosos...
El problema es que me mezclen la envidia, la crítica, la burla y Quim Monzó.
Quim Monzó es un señor fácilmente recococible por sus movimientos espasmoticos fruto de un síndrome de Turet.Tics aparte, Monzó es un tótem de la literatura catalana. Aparte de escribir, entre otras cosas a sido dibujante de cómics, corresponsal de guerra, guionista, diseñador gráfico y traductor de autores como Thomas Hardy, Ray Bradbury, J.D. Salinger... A mi humilde entender es un genio de los mal llamados géneros menores, tanto en cuentos como en literatura periodística.
Manel Ollé dice: “La escritura de Quim Monzó se mueve empujada por la tensión entre la expansión narrativa y la cristalización formal de los materiales. Lo que parece de entrada casual, sustantivo y fluido, toma de repente una forma geométrica.”
Bueno basta... Sólo me falta meterme en una bañera con él, y mientras le froto la espalda preguntarle si prefiere los caracoles o las conchas...
Todo esto viene porque estoy furioso con unos desaprensivos con demasiado tiempo libre que en lugar de escribir en un blog que no lee nadie como hace un servidor, se dedican a crear un pedazo de página web como esta http://www.plagiosdequimmonzo.com/, para difamarle.
Quim Monzó escribe cada domingo en el dominical de la vanguardia y no dudo que para escribir alguno de sus artículos semanales haya recurrido a periódicos extranjeros u otros autores, pero en su defensa utilizaré unas palabras del gran Josep Pla:
"Para plagiar es necesario tener mucha lectura, mucha memoria, se ha de saber donde están las cosas. Porque los que tuvieron toda la lectura que en su tiempo era posible, los autores antiguos, los medievales, los renacentistas, los de la primera modernidad, plagiaron tanto. Ahora todo el mundo es original, porque no saben nada de nada." ("Notes disperses")
Eso lo dice todo.
PD. Público y concursantes de FAMA están dando la espalda a Marcos. El pobre esta empezando a ver que algo no funciona y que ese algo es él.
Ahora mismo este pobre chaval de 18 años que tiene mucha ilusión, pocas aptitudes para el baile y una necesidad terrible salir del armario, es el centro de mi vida.